viernes, 15 de febrero de 2013
jueves, 14 de febrero de 2013
miércoles, 13 de febrero de 2013
Flores del Bien (2008)
Esta música certera capaz de herirnos de rabia y de impotencia, esta maldita música que vivirá por siempre entre nosotros, escupiendo injusticias de cuerpos ausentes, moradas silenciosas. Esta música resonante, única y bulliciosa mutará suavemente desde el blanco pañuelo y la otra furia para oler entre caricias, la primera esencia de la vida, el perfume.
NARVAJA EDITOR
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martes, 12 de febrero de 2013
Náufragos de palabras (2005)
Desde un alud
de barros hasta ese paisaje de tipas y cañadas, incluyendo la marea que se
tragó amores, amigos, vecinos, su poesía no se guarda nada, y en tres, seis
líneas es capaz de mover figuras dentro de un paisaje que, sabemos, es el mundo
diseñado por la especie. Griselda los describe “con los dientes estirados… como
perros hambrientos en la estepa”.
Ella
se da el gusto de retorcer el siglo hasta la última gota –el que se fue y el
que ahora nos vive-; ella despliega laberintos, se pierde a propósito y cuando
creemos que ya no hay más por decir otro paso y nos encontraríamos con la bala
de frente, pega una vuelta de tuerca y nos desgaja el secreto en las narices.
Secreto que todos conocemos, pero que sólo el poeta es capaz de ponerlo en voz
alta. Y ella sigue adelante estallando granadas –palabras- por cales y plazas,
sólo, para que los fogonazos nos permitan ver lo que en la oscuridad está
sucediendo.
Los versos de
Griselda irrumpen desde lo más hondo y saltan como las olas, plenos de savia,
corriendo veloces hacia la tierra, aún sabiendo que su único destino será
estrellarse contra las rocas. Otros, se elevarán también, majestuosos,
fatalmente perfectos, pero quedarán ahí, estáticos para siempre. Coronados de
espuma en un ademán de ascenso interminable: belleza perenne, “nunca
renunciantes”.
Razón que condensa en
la última línea: “Fallo sin más/ Escribo, grito y canto”.
Reyna Carranza
Mayo de 2005
EDICIONES DEL BOULEVARD
Link para ver nota "GRITOS DEL CUERPO" http://archivo.lavoz.com.ar/2005/1025/suplementos/cultural/nota365404_1.htm
Link para descargar Libro "Náufragos de palabras"
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lunes, 11 de febrero de 2013
domingo, 10 de febrero de 2013
Condenados del Vacío (1998)
He concebido
este libro bajo la idea de hospicio. A modo de observación pude abordar los
límites, de los que ninguno de nosotros estamos a salvo.
La locura, el
amor y el destierro, conformando una trilogía que hurga en la razón de sentir.
Condenados
del vacío como metáfora, es un manifiesto donde convergen parte del
entendimiento, fragmentos de ideología y un camino inexorable: las
bifurcaciones del poema que se nace, se sucede y habrá de dar coletazos en un
final distante.
La mutación
de lo patético a lo poético, creo, no fue en vano.
Me adueñé de
estas páginas del principio al fin con el propósito de transmitir sin márgenes,
bajo mi entera responsabilidad. Por lo que cualquier imagen o aún línea que
carezca de ella y se suponga representativa de espacios y tiempos reales,
deberé rebatir con el argumento que sólo es casual.
Ante todo, el
que oficia en la palabra, observa y desarrolla, tomando de la realidad o
abstraído de ella.
El poema
siempre otorga la posibilidad de infinitas y diferentes lecturas. Al crearlos
sólo tuve una: intenté plasmar estados interiores. Fue entonces cuando entendí
que traerlos a luz era una causa justa.
Ella consiste
en haber aprendido a estar de frente al propio espanto y con el espanto/tabú de
quienes estamos fuera de un mundo que algunos sospechan, muchos padecen y la
gran mayoría estigmatiza.
La primera
vez que tuve la idea de hospicio supe de la urgencia de escribirla. De algún
modo debía este libro a quienes pudieron compartir esa idea. Pero también debí
decirles de está causa, a los del otro lado de las rejas, a los “libres” que
fueron intoxicando las palabras, a los vapuleadores consternados, espías sin
ideologías, fantoches del psicoanálisis y de las pitonisas, presos de sus
cabezas de importación, con las casas frías y los supuestos órdenes. Aturdidos
con sus pobres placeres, sórdidos y acostumbrados al ejercicio de las
estructuras. Bribones de la opulencia que viven señalando, histriones
académicos, tediosos, indirectos, inquisidores vulgares, ladrones de historias
ajenas, suspendidos, incapaces del salto. Tapados de las instituciones.
Inestables y mordaces, invasores redimidos, creídos y curados, ¿curados?
No obstante,
habría que disculparlos, pues como escribiera Ciorán: “No se vive, sino por
falta de saber”.
Los que
apostamos, resistiremos, pondremos murallas, levantaremos el corazón y la
cabeza, sólo por estar vivos.
sábado, 2 de febrero de 2013
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